La Antena y el Consorcio



Con el propósito de arrimar información y antecedentes, que sean útiles al radioaficionado para encarar con el consorcio o con el propietario del edificio en que se domicilia, los problemas que le pueda acarrear su pretensión de instalar sus elementos irradiantes.


Les hacemos conocer un fallo dictado por el Sr. Juez de Primera instancia en lo Civil y Comercial Especial Nª 14 en autos “C.H.A. c/Consorcio sobre Sumarísimo”.

Ante la negativa del Consorcio para instalar sus Antenas, nuestro colega Radioaficionado promueve la acción referida fundando su derecho en la LEY 19.798.

Corrido el traslado de la acción al Consorcio, éste contesta sosteniendo que la antena que pretende instalar el actor, además de ocupar un espacio común, es un estorbo, que las emisiones provocarían interferencias y afectarían las señales de radio y televisión y que además, tal actividad del actor es un “hobby”.

Abierto el Juicio a prueba, se producen dos pericias, una la efectúa un ingeniero en construcciones, quien después de un detallado estudio concluye expresando que la instalación no afectaría la estructura del edificio, ni la estética, mas de lo que hace una antena de televisión.

La otra prueba pericial recayó en un ingeniero electrónico, quien informa al Juez que el aparato a instalarse es lo mas avanzado en la actualidad y que las características del equipo evitan teóricamente las interferencias a servicios de radio y televisión, debido a que cuenta con especificaciones de filtrado de armónicas de aceptable calidad.

En base a las pruebas producidas, el hecho que la licencia la otorga la Dirección de Defensa Nacional y que la actividad del no puede ser considerada como “hobby” sino como una valiosa actividad destinada al interés Nacional al cual no se pueden oponer los particulares, aun cuando un Reglamento de Copropiedad lo prohibiera, pues ello sería no solo abusivo, sino atentatorio contra la seguridad de la Comunidad, es que el Juez falla haciendo lugar a la demanda.

La sentencia la funda en el titulo III, Capitulo VII, de la Ley 19.798 y condena al Consorcio, a permitir la instalación y funcionamiento de la antena necesaria para el equipo de Radioaficionado, bajo apercibimiento de aplicar al Consorcio, una multa diaria de $500. - a favor del Radioaficionado por cada día de resistencia a la autorización. También condenó en costas al Consorcio las que por cierto no fueron bajas.

El correcto fallo en el que fue meditado adecuadamente tanto los hechos como las normas legales que regulan la materia, es un valiosísimo antecedente jurisprudencial, que ha de servir no solamente para la resolución de futuras contiendas judiciales, sino también para vencer las indebidas resistencias de algunos consorcios ó propietarios de edificios, de manera tal que los problemas relativos a la instalación de antenas, se resuelvan en el campo extrajudicial, del que nunca debieron haber salido ya que las negativas e inconvenientes puestos, solo reconocen fundamento en el desconocimiento de la ley ó en actitudes caprichosas.


Fuente : UARC (Unión Argentina de Radioclubes)